32 De la Serie de Reportajes Silueta X – Sexo en las Calles de Guayaquil / 32 Report Series Silueta X – Sex on the Streets of Guayaquil

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Tomado de:  http://www.extra.ec/ediciones/2012/01/03/especial/peladitos-gays-y-trans-venden-sexo-en-las-calles-de-guayaquil/

 

¡“Peladitos” gays y trans venden sexo en las calles de Guayaquil!

“Pitufina”, de 16 años, sueña con viajar a España con su madre para estudiar veterinaria y ser libre. Los especialistas piden que se sancione a quienes compren sexo.

Chicas trans menores de edad se prostituyen en las calles.

 (JM) (GS) Redacción Guayaquil

Un grupo de chiquillos menores de edad, con pinta de aniñados, son los nuevos “dueños” de algunas calles del centro de Guayaquil, como la Primero de Mayo, en las que ejercen la prostitución.

Por las noches y madrugadas, el lugar se llena de “clientes”, que por lo general son hombres adultos en busca de satisfacer sus caprichos sexuales. Los depravados se aprovechan de las necesidades económicas de los adolescentes y los someten a sus aberraciones por unos cuantos dólares.

Dianne Rodríguez, presidenta de la Fundación Silueta X, aseguró que el “problema es producto de la marginación que todavía existe de la sociedad hacia las minorías sexuales”.

El capitán Luis Collao, de la Dinapen, manifestó que los niños y adolescentes que son encontrados en las calles son rescatados y trasladados hasta las oficinas de la entidad hasta que sus padres los identifiquen.

“La sociedad, las malas políticas, las leyes y a veces la familia impulsan a que estas adolescentes y jóvenes gays o trans busquen la calle para realizar trabajos sexuales”, indicó Collao.

EL TESTIMONIO DE UNOS MENORES

La tradicional avenida Primero de Mayo es conocida porque fue el centro de operaciones de varios transexuales.
Ahora, esta misma calle también es utilizada por un grupo de menores de edad autoidentificados como gays y trans.

Los chiquillos se apoderaron de un espacio comprendido entre las calles García Moreno y avenida del Ejército para esperar clientes que paguen por sus servicios. Nerviosos, miran de un lado a otro, tratando de esquivar a los agentes que los rescatan y los llevan hasta sus casas o a algún centro de protección.

Mientras se realizaba este reportaje, siete adolescentes en grupo esquivaron el diálogo, pero dos accedieron a contar sus historias:

“A mí me dicen la Pitufina”, expresa el chico. Viste camiseta gris, jean gastado negro y muy pegado al cuerpo y zapatos de lona rosados. Su cabello está tinturado y su rostro libre de impurezas. Apenas tiene 16 años.

Noches en las calles
“Desde hace tres meses trabajamos con mis amigas en este lugar para ganarnos la vida”, asegura “Pitufina”. Él y sus amigos decidieron salir de sus casas para independizarse y lograron encontrar en la prostitución una manera de subsistir.

Mientras hablaban,  varios vehículos se estacionaron junto a ellos  para solicitar sus servicios. Un sujeto vestido de negro se acercó hasta los chiquillos y contrató a dos jovencitos para llevárselos hasta un portal  oscuro de una vivienda cercana. En el lugar, el cliente les exigía sexo oral.

“Solo estábamos con un amigo y no hacíamos nada malo,” contesta “Dennis” cuando se le pregunta sobre su actividad. Otro de los miembros del grupo usa ropa ajustada. Tiene el cabello rubio bien cuidado, uñas impecables y no pronuncia una sola palabra sobre lo que hace.

Su compañero de 17 años confiesa que ejerce la prostitución para ganarse unos cuantos dólares y comer. En tono molesto dice que él y sus amigos solo pueden  aspirar a este tipo de vida “porque no hay más oportunidades de trabajo”.
“Pitufina” anhela viajar a España junto a su madre porque su padre lo rechaza. Dice que en el país ibérico se dedicará a estudiar veterinaria y que se sentirá más libre en una sociedad más tolerante.

“Mi mamá sabe de mi situación. Le dije que me habían violado para que me aceptara como soy.  Ahora solo espero que me lleve con ella”, exclama con optimismo y una voz muy femenina.

Cuando se terminaba la entrevista, agentes de la Policía llegaron al sitio y trasladaron a los menores de edad a la Dinapen, donde seguramente serían devueltos a sus familiares. ¿Por cuánto tiempo podrán estar lejos de las calles? Ellos son los únicos que tienen la respuesta.

“Creen que no hay otra forma de subsistir”

La activista Dianne Rodríguez,    quien estudia psicología en la Universidad de Guayaquil, sostiene que, en base  a un estudio que realizó en el  2010 denominado Factores psicosociales de riesgos en jóvenes trans de 15 a 29 años que realizan trabajo sexual en Guayaquil, “el 51% de las trans encuestadas se dedicaba al  trabajo sexual, porque fueron expulsadas de sus hogares o huyen del maltrato físico y psicológico”.

Sostiene que el 70.97% aún sigue  haciendo trabajo sexual “porque no se les ofrece otra forma de ganarse la vida. Es un estereotipo y esto se debe a que la sociedad y la familia las rechazan en la adolescencia. Este rechazo produce baja autoestima en ellas y buscan la vida fácil, al no tener apoyo de nadie, con tal de sobrevivir”.

Dijo que en Ecuador falta información sobre la población trans. “Esto se ve claramente cuando un padre o madre recibe la noticia de su hijo que le dice: -Mami, me siento niña y quiero ser mujer-, inmediatamente la maltratan física y psicológicamente”, expresó.

Rodríguez dice que si se suma la discriminación de la sociedad y de las leyes “se crea una crisis existencial en este menor de edad y como alternativa busca una rápida salida a esa presión. Esas salidas las encuentran en el estereotipo trans que realiza trabajo sexual siguiendo ese mismo esquema y sumándose sin ninguna alternativa posible”.

HACE FALTA UN CENTRO

Rodríguez cree que todo sería distinto si las autoridades buscaran una alternativa a la problemática trans. “Se limitan a discriminar y a reprimir, pero nunca dan una solución que no perjudique ni a la sociedad ni a las trans”.

“En Ecuador hace falta el Centro Nacional de Sexualidad, una institución que se dedique a transversalizar la temática de sexo y género en todas las instancias del país (educación, empleo, vivienda, salud, seguridad, etc.), similar a la Cenesex en Cuba”, concluyó.

“Hay que vigilar a quienes solicitan sus servicios”

El doctor en psicología clínica, Gregory Garay, profesor de la Universidad Estatal de Guayaquil, dice que el tema de la prostitución de menores de edad (gays o trans) es un problema socio cultural.

“La sociedad no acoge las minorías sexuales y por eso se ven obligadas a realizar prácticas equivocadas como la prostitución”, dijo el especialista.

Cuando son menores y no se los acepta con su orientación sexual, ellos van a parar a las calles.

“Si bien la Constitución protege la diversidad sexual, hacen falta más políticas incluyentes que hagan respetar a estas minorías. Si son adolescentes o menores de edad se los debe sacar de estas prácticas y proveerlos de los derechos que merece toda persona,  como la educación y el trabajo digno”, manifiesta.

Agrega que solo se mira a los jóvenes que practican la prostitución, pero no a quiénes solicitan sus servicios.
“Hay que proceder de una manera más eficiente, hacer seguimiento a los menores hasta que conozcan todos sus derechos”.

Indica que solo existen miradas judiciales o policiales, “pero no hay una investigación aguda de parte de expertos para obtener una respuesta y una  solución real al problema social”.

“En nuestro medio solo existen las soluciones parches basadas en marchas. Hay que buscar soluciones más intensas como trabajar con las familias y con la comunidad”, señala.

MENORES SON RESCATADOS

El capitán Luis Collao, de la  Dinapen, dijo que la Policía en general trata por igual a todas las personas sin discriminación alguna. Según él, los menores de edad que son encontrados deambulando por las calles en las noches son rescatados  y trasladados hasta la Dinapen. Luego se los entrega a sus familiares después de charlas de orientación familiar sobre el Código de la Niñez y Adolescencia.

Collao dijo que en caso de que algún joven no tenga familiares es trasladado hasta un lugar de protección por encontrarse en  situación de riesgo.

 

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Take of: http://www.extra.ec/ediciones/2012/01/03/especial/peladitos-gays-y-trans-venden-sexo-en-las-calles-de-guayaquil/

 

“Children” gay and trans selling sex on the streets of Guayaquil!

“Smurfette”, 16, dreams of traveling to Spain with his mother to a veterinarian and be free. Experts call for punishment of those who purchase sex.

Trans girls underage prostitutes in the streets.

(JM) (GS) Writing Guayaquil

A group of underage kids, looking like a childish, are the new “owners” of some streets in downtown Guayaquil, such as May Day, in which prostitutes.

In the evenings and early mornings, the place is full of “clients” which are usually adult men looking to satisfy their sexual whims. Predator prey on the economic needs of adolescents and subject their aberrations by a few dollars.

Dianne Rodriguez, president of  Silueta X Foundation, said the “problem is a result of the marginalization that society still exists against sexual minorities.”

Captain Luis Collao, the Dinapen said that children and adolescents who are found on the streets are rescued and taken to the offices of the entity to identify their parents.

“Society, bad policies, laws and sometimes the family driving to these adolescents and young gay or trans street looking for sex work,” said Collao.

THE TESTIMONY OF SOME MINOR

The traditional May Day Avenue is known because it was the headquarters of many transsexuals.
Now, this street is also used by a group of children self-identified as gay and trans.

The boys took a space between the street and avenue Garcia Moreno Army to wait for customers to pay for their services. Nervous, looking from side to side, trying to dodge the rescue workers and take them to their homes or a protection center.

While performing this report, seven teenagers avoided the dialogue group, but two agreed to tell their stories:

“I tell the Smurfette” says the boy. Dress gray shirt, black jeans and worn very close to the body and pink sneakers. Her hair is dyed and her face free of impurities. Just 16 years old.

Nights on the streets

“For three months we worked with my friends in this place for a living,” says “Smurfette.” He and his friends decided to leave their homes to become independent and able to find a way to prostitution to survive.

As they spoke, several vehicles were parked next to them to request their services.A man dressed in black came up to the boys and hired two boys to take them to a dark doorway of a nearby house. On site, the client required them oral sex.

“We were just a friend and did not do anything wrong,” replies “Dennis” when asked about their activity. Another member of the group wearing tight clothing. He has blond hair neat, clean nails and does not say a word about what he does.

His partner of 17 years admits that prostitution to earn a few bucks and eat. In angry tone said that he and his friends can only aspire to this kind of life “because there is more job opportunities.”

“Smurfette” yearns to travel to Spain with his mother because his father refuses. He says that in the Iberian country is devoted to study veterinary medicine and they will feel more free in a more tolerant society.

“My mom knows about my situation. I told him I had been raped to accept me as I am. Now just waiting to take me with it, “he exclaims with optimism and a female voice.

When the interview ended, police officers arrived at the site and moved the children to Dinapen, there will surely be returned to their families. How long may be off the streets? They are the ones who have the answer.

 “They believe that there is no other way to survive”

The activist Dianne Rodriguez, who studied psychology at the University of Guayaquil, he argues that, based on a study done in 2010 called psychosocial risk factors in young trans 15 to 29 years engaged in sex work in Guayaquil, “the 51 % of trans respondents were engaged in sex work because they were driven from their homes or flee the physical and psychological abuse. ”

He argues that the 70.97% is still doing sex work “because they are offered another way of living. It is a stereotype and this is because society and the family rejects them in adolescence. This rejection causes low self-esteem in them and look for the easy life, having no support from anyone, in order to survive. ”

Ecuador said that lack of information about trans people. “This is clearly seen when a parent receives the news of his son who says, ‘Mommy, I’m girl and woman want to be, just the physical and psychological abuse,” he said.

Rodriguez said that if you sum the societal discrimination and the law “creates an existential crisis in this child and as an alternative for a quick exit to that pressure.These outputs are the stereotype of trans sex work following the same scheme and adding no possible alternative. ”

NEED A CENTER

Rodriguez believes that everything would be different if the authorities seek an alternative to trans issues. “They just discriminate and repress, but never give a solution that is not detrimental either to society or the cross.”

“In Ecuador need the National Center for Sexuality, an institution devoted to the issue of gender mainstreaming and gender at all levels of the country (education, employment, housing, health, safety, etc..), Similar to the Cenesex in Cuba, “he said.

“You have to watch for those seeking their services”

The doctor in clinical psychology, Gregory Garay, a professor at State University of Guayaquil, says the issue of prostitution of minors (gay or trans) is a sociocultural problem.

“Society does not accept sexual minorities and so are forced to make unsound practices such as prostitution,” said the specialist.

When you are younger and are not accepting their sexual orientation, they will end up in the streets.

“While the Constitution protects sexual diversity more inclusive policies are needed to effectively enforce these minorities. If they are teenagers or children they should be drawn from these practices and provide them the rights that every person deserves, such as education and decent work, “he says.

He adds that only looks at young people in prostitution, but not those who require services.
“We must proceed in a more efficient, to track children until they know all their rights.”

Indicates that there are only judicial or police eyes, “but there is no acute research of experts for an answer and a real solution to social problems.”

“In our country there are only patches based solutions marches. Solutions must be sought more intense as working with families and the community, “he says.

 CHILDREN ARE RESCUED

Captain Luis Collao, the Dinapen, said police generally treated equally to all persons without discrimination. According to him, minors who are found wandering the streets at night are rescued and taken to the Dinapen. Then give them to family after family-oriented discussions on the Code of Childhood and Adolescence.

Collao said that if a young person has no relatives is taken to a place of protection for being at risk.

 

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